Batalla de sudoku

Compite con tus amigos en el mismo puzle. Cada uno lo resuelve en su propio tablero, ves cuánto ha avanzado cada rival y gana quien termine primero.

Empezar una batalla

Para crear una batalla tienes que iniciar sesión con Google. Tus rivales se unen desde tu enlace de invitación, como invitados si quieren, sin necesidad de cuenta.

Cómo funciona

  1. 1Crea una sala, elige el modo duelo y la dificultad.
  2. 2Envía el enlace de invitación a las personas con las que quieres competir.
  3. 3Cuando todos están listos, el mismo puzle aparece en todos los tableros en el mismo instante.
  4. 4¡A correr! Las barras de progreso muestran cuántas casillas ha rellenado cada jugador, nunca sus números. Gana el primero que lo complete correctamente.

Diseñado para ser justo

Todos reciben un puzle idéntico, creado desde cero para la carrera y con exactamente una solución. Tu tablero es privado: los rivales ven cuántas casillas has rellenado, pero no qué números, ni si son correctos.

En las batallas las pistas están desactivadas, así que la carrera se decide resolviendo, no pulsando un botón. Los errores se cuentan y aparecen en los resultados al final, junto al tiempo ganador.

Preguntas frecuentes

¿Puedo jugar al sudoku 1 contra 1?

Sí. Invita a un amigo para un cara a cara, o reúne a un grupo: todos compiten en el mismo puzle.

¿Cómo se decide quién gana?

Gana el primer jugador que completa todo su tablero correctamente, y la carrera termina para todos. Los resultados muestran el tiempo ganador, hasta dónde llegó cada jugador y sus errores.

¿Mi rival puede ver mi tablero?

No. Solo ve cuántas casillas has rellenado. Tus números, y si son correctos, quedan ocultos.

¿Mi rival necesita una cuenta?

No. Con tu enlace de invitación puede entrar como invitado solo con un apodo.

Usamos una cookie estrictamente necesaria para mantener tu sesión iniciada, y el almacenamiento local de tu navegador para guardar tu progreso (puzles y mejores tiempos) en este dispositivo. La analítica funciona sin cookies por defecto; al aceptar, medimos las visitas con más detalle.